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Sep 17, 2013

La noche del demonio 2

La noche del demonio 2

Durante la última década el cine de terror comercial ha tenido en el comentario posmoderno y el remake una de sus particularidades más constantes. El terror del nuevo milenio está en efecto plagado de tantas autorreferencias, que la historia contada llega a provocar cualquier cosa, menos miedo. Para el cinéfilo de terror purista, esa es la pesadilla: que cada vez es más raro ver una película verdaderamente escalofriante en la pantalla grande, y tenga que satisfacer su apetito escarbando entre oscuras películas de modesta distribución y que se proyectan en esporádicos festivales del género.

El remake es otro vicio del que la industria parece poco dispuesta a escapar, por lo que las historias escalofriantes y no completamente peleadas con la originalidad, son una rareza hoy en día. Una de ellas fue Actividad Paranormal (2007), una película que combinó astutamente un guión sencillo con una producción modesta, y que resultó un fenómeno dentro del género, al reportar multimillonarias ganancias. Pronto se convirtió no sólo en una franquicia, sino en una tendencia de la que forma parte La noche del demonio 2.

Las casas embrujadas y las presencias sobrenaturales y malignas son la característica de este cine, que remite inmediatamente a clásicos como Poltergeist, El resplandor y hasta El sexto sentido. La noche del demonio es la historia de una pareja con tres hijos. Uno de ellos sufre un accidente y entra en un estado parecido al coma, a partir del cual comenzarán a suceder eventos raros y angustiantes para la familia, que decide mudarse de casa. En ésta las presencias sólo se vuelven más frecuentes y amenazantes.

El estado semicomatoso del chico es en realidad una proyección astral hacia el Más allá, poblado por espíritus atormentados que quieren recobrar vida a través del cuerpo del niño. La única manera de que éste recobre su espíritu es que alguien viaje al Más allá y lo rescate, lo que se convertirá en la misión de su padre, ayudado por un equipo de investigación paranormal.

El Más allá como puesta en escena
En la primera parte de la historia, una de las más despiadadas demonias posee al padre de tal manera que éste comienza a amenazar la integridad de su propia familia. El final sugiere la victoria de este ente maligno sobre los habitantes de la casa. Para la secuela, el director James Wan ha profundizado en la posesión del padre y en la recreación visual del Más allá, o el limbo en el que permanecen suspendidos los demonios, esperando la visita de espíritus susceptibles.

La noche del demonio 2 presenta un contrastante ir y venir entre la realidad terrenal y el Más allá, una puesta en escena de corte casi surrealista, muy en el estilo de The Conjuring, la otra película de terror dirigida este año por Wan y que cuenta una historia paranormal basada en hechos reales. El limbo en La noche del demonio 2 está plagado de demonios horripilantes, puertas y pasillos laberínticos que por momentos recuerdan al limbo imaginado por David Lynch en la serie Twin Peaks, aunque no tan cargados de simbolismo.

Lo que menos se puede decir de los demonios de Wan es que presentan un aspecto homogéneo: tenemos desde la dama vestida de negro y con un rostro ligeramente putrefacto, hasta demonios monstruosos que recuerdan a una Linda Blair desfigurada en El exorcista, sin que el protagonista padezca una posesión al grado de quedar desfigurado. En esta secuela, las oscuras y claustrofóbicas ambientaciones hacen del Más allá un personaje en sí mismo, o extensiones de los demonios que lo habitan, como esa escena del pasillo en cuyas paredes se proyectan raíces negras creciendo en tiempo real. Aunando a la sensación de permanente angustia que se vive en el plano de lo real en la casa, el universo demoníaco construido especialmente para esta película podría convertir su imaginería en un clásico inmediato.

TRIVIA
La historia de La noche del demonio se basa en la capacidad de un niño y su padre para realizar viajes astrales. La meditación y la literatura han dado cuenta durante siglos de estas experiencias, mas una menos conocida, pero igualmente rica en imágenes, es la descrita en la literatura médica como hipnagogia; un fenómeno del sueño experimentado por pocas personas, y que es una transición entre el sueño profundo y la vigilia. Se caracteriza por tener casi siempre un importante componente de alucinaciones visuales y/o auditivas.

El médico e investigador holandés Andreas Mavromatis compiló en la década del 90 un buen número de testimonios de pacientes que detallaban verbal y visualmente –por medio de dibujos– sus alucinaciones hipnogógicas, muchas de ellas habitadas por interesantes representaciones del mal: diablos, demonios, monstruos y otros entes y sitios que conforman imágenes fascinantes surgidas a partir de las emociones, como el miedo o el sentido de la aventura.

Más del director
Wan es más conocido por haber dirigido la primera versión de Saw, un thriller psicológico con tintes gore que inmediatamente se convirtió en una franquicia. Menos conocido es su largometraje Dead Silence de 2007 sobre un ventrílocuo maligno, en el que colaboró con su mancuerna Leigh Whannell, también guionista de La noche del demonio.


Sep 11, 2013

METEGOL

METEGOL

Salvo en los festivales de animación, poco se sabe y se ve de las producciones de animación latinoamericanas en la misma América Latina. Un caso distinto es el de Metegol, una ambiciosa co-producción entre Argentina y España, y la primera en la carrera del director de cine Juan José Campanella, más conocido por haber ganado el Óscar y el premio Goya por su película de 2009 El secreto de sus ojos.


Campanella se mudó en los 80 a Estados Unidos, donde ha realizado trabajos para cine y televisión durante ya casi tres décadas. Metegol es su primer proyecto después del éxito de El secreto de sus ojos. Con guión del propio Campanella, Eduardo Sacheri y Axel Kuschevasky, y basada en el cuento Memorias de un wing derecho de Roberto Fontanarrosa, la historia cuenta con animación en 3D y se centra en un niño, Amadeo, aficionado al metegol (futbolín), que juega frecuentemente en un bar situado en su pequeño pueblo, y a fantasear con Laura, la chica de la que está enamorado.


Un día pierde ante su rival Grosso, el mejor futbolista del mundo, pero descubre que los figurines de la tabla del metegol cobran vida propia. Amadeo se inserta en el metegol y con sus amigos suma fuerzas para formar un equipo con el que no sólo intentará ganar el partido, sino salvar a su pueblo y recobrar a Laura. Con el tono nostálgico que caracteriza a Campanella, Metegol es una animación en 3D realmente sorprendente por su calidad, y porque su temática no apela únicamente al público infantil.


Si se le compara con sus principales competidoras, como Monster’s University (Pixar) o Turbo (DreamWorks), producidas por las dos principales casas de animación del mundo, Metegol es más meritoria al ser producida por casas “menores”, con un generoso presupuesto de 20 millones de dólares y que ya ha recibido una estupenda respuesta del público argentino. Metegol es, sin embargo, una película de corte internacional que será estrenada en más de 50 países.


Con no pocas referencias a Toy Story, una de las películas favoritas de Campanella, la dirección de animación y producción ejecutiva corre a cargo del español Sergio Pablos, quien cuenta con más de diez años de experiencia como uno de los principales animadores de los estudios Disney y ha estado tras las exitosas Tarzan (1999), El jorobado de Notre Dame (1996), A Goofy Movie (1995), Rio (2011) y Hércules (1997), entre otras.


Más tarde Pablos fundó Animagic Films y The SPA Studios, donde ha producido Rio, Despicable Me, Nocturna y Asterix and the Vikings. El estilo de este animador es un balance entre técnica y desarrollo de personajes y escenas. En Metegol algunas de estas escenas ocurren tanto en las plazas del pueblo como en un gigantesco estadio donde la acción central tiene lugar, y aunque la historia de amistad y aventura puede considerarse universal, los personajes conservan su argentinidad en el acento, el humor y ese pretexto que sirve para contar cualquier historia, como es el futbol.


Costumbrismo animado
Porque en efecto, lo central de esta historia no es el futbol, sino la historia filial, de amistad y de amor detrás de la aventura en la que se insertan Amadeo y compañía. La pérdida de la tradición por la adopción de modelos impulsados por el libre mercado en nuestros días, así como una fuerte nostalgia por el pasado, son motivos recurrentes en el cine de Campanella, como se constata en su trilogía El mismo amor, la misma lluvia (1999), El hijo de la novia (2001) y Luna de Avellaneda (2004).


Este esquema es utilizado también en el pequeño mundo de un tímido y poco asertivo Amadeo, contrastado con el exitoso futbolista de proyección internacional (Grosso), a quien sólo podrá derrotar con la ayuda de sus amigos. Y la derrota de éste no es otra cosa más que la recuperación de su pueblo, su enamorada y sus costumbres. Los protagonistas en el mundo de Campanella son frecuentemente gente común, desvalidos o antihéroes con los que es fácil identificarse.


Los amigos de Amadeo y compañeros de equipo resultan personajes de apoyo bastante efectivos, con personalidades bien trazadas y sobre quienes recae la mayor parte de las escenas de acción. Con un guión sencillo y personajes simpáticos, no es sorpresa que lo que más destaque de Metegol es su destreza técnica. El director ha comentado recientemente que confía en que su primera película de animación sea candidata a los Óscares en la categoría de animación, superando las producciones de Pixar o DreamWorks, lo que le permitiría fundar su propio estudio de animación en Buenos Aires, contribuyendo así a desarrollar el campo de la animación.


Óscar o no, lo cierto es que Metegol ya tiene asegurado un lugar destacado en la historia de la animación en la región, donde esta actividad es poco reconocida localmente y prácticamente invisible a escala internacional. Campanella ha recurrido a la rica tradición literaria de su país para basar su historia, y a competentes animadores, teniendo como resultado una sorprendente e inesperada película de uno de los directores más importantes de Argentina y con mayor peso a nivel internacional.


Extra:
Invitados especiales
El tema principal de la película es también un elemento destacable. Lo compuso el grupo puertorriqueño Calle 13 y se titula “Me vieron cruzar”. Se trata de la primera incursión en cine de los boricuas, y el tema evoca el arduo camino hacia el triunfo, que consiste no sólo en meter más goles que el oponente, sino en el camino recuperar los perdido. Además de la película, el tema también se podrá escuchar en el próximo disco de Calle 13.

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