Pages

Featured post

50 años de Lawrence of Arabia

Este año se cumplen 50 años de una de las películas más canónicas en la historia del cine. La épica dirigida por el británico David Lean...

Feb 22, 2009

Beirut

Beirut
19 febrero
22:00 – 12:00

Pocas visitas como la del veinteañero estadounidense Zach Condon, alias Beirut, han suscitado tanto interés en el público mexicano. Con un par de conciertos llenos, la fascinación por este joven se puede atribuir a que es de los pocos músicos que dentro del indie han sabido romper con su característico anglocentrismo. Alejado de alusiones obvias, la repisa de discos de Condon debe tener un espacio privilegiado para el folk norteamericano, báltico, mexicano y la canción tradicional francesa. Su acercamiento a estas culturas, tan frecuentemente incomprendidas en Estados Unidos como algo exótico, ha sido fundamentalmente a través de la música. En mucho han ayudado esos paseos de mochilazo que ha tenido desde los 15 años de edad a zonas como Europa del Este que para él son remotas, pero sólo en un sentido geográfico y lingüístico.

Porque la música de Beirut difícilmente podría inscribirse dentro de ese género híbrido en el que entra todo, que es el “World Music”. Condon es más explorador que turista, su interés no es apropiarse de la cultura ajena ni mucho menos observar detrás de la cerca. Gulag Orkestar, primer disco escrito en la intimidad de su dormitorio, es el equivalente sonoro de quien narra sus travesías en un diario, más interesado por darle un sentido de permanencia a sus impresiones que por la reacción que éstas puedan generar.

Después de aquél disco de orquestaciones y metales dramáticos, Condon desempolvó sus viniles de Jacques Brel y Serge Gainsbourg, rindiendo un sentido tributo en The Flying Club Cup, y tras varios EPs, en la primavera de 2008 se mudó a Teotitlán del Valle, Oaxaca, donde colaboró durante seis meses con la Banda Jiménez en un EP de canciones nupciales y funerales, titulado March Of The Zapotec, un disco donde el luto y la celebración por la vida son contrastados por la intensa expresividad de los instrumentos de aliento. Para su debut en la capital mexicana, la expectativa era que Condon invitara a los músicos oaxaqueños. Lamentablemente, la banda que lo acompañó es diligente para un proyecto de simple pop, pero en sus manos, Gulag Orkestar y March Of The Zapotec, los trabajos clave de Beirut, parecen interpretados por una estudiantina con más entusiasmo que oficio. Ante ello, el público reaccionó excesivamente generoso. El tecladista y desastroso acompañamiento vocal, Paul Collins, afirmó, azorado, que en ningún otro recinto se les había recibido con tanta emoción. Lo que sí valió la expectativa fue la interpretación vocal de Condon, su estridente trompeta y el simple par de acordes que toca con un ukelele. El set list fue un popurrí de sus tres discos principales; de lo más destacable resultó su versión de La Javanaise de Gainsbourg, la ligera A Sunday Smile y desde luego, Gulag Orkestar.

Dice Condon que siente la necesidad de hacer muchas cosas antes de cumplir 30 años y que después de eso, todo será una página en blanco. Habrá que esperar a que no sólo sus proyectos de un disco de hip hop y folclor alemán antecedan ese destino, sino que como sucede con Gogol Bordello y Sufjan Stevens, sus ambiciones folcloristas encuentren eco en la interpretación directa.

Popular entries