Portafolio de textos publicados. Ninguno de estos textos fue escrito con inteligencia artificial. Si se cita, proporcionar la fuente y el enlace correspondiente. ||| Published texts portfolio. None of these texts were written with AI. If citing, please provide source and link back.
Featured post
50 años de Lawrence of Arabia
Este año se cumplen 50 años de una de las películas más canónicas en la historia del cine. La épica dirigida por el británico David Lean...
Mar 12, 2012
50 años de Lawrence of Arabia
Este año se cumplen 50 años de una de las películas más canónicas en la historia del cine. La épica dirigida por el británico David Lean está basada en la autobiografía "Los siete pilares de la sabiduría" del teniente coronel T.E. Lawrence, estratega del ejército británico a favor de la Gran Revuelta Árabe contra el Imperio Otomano (1916-1918). Pero la historia que se cuenta de Lawrence se debe en gran parte a las libertades tomadas por el entonces joven historiador, dramaturgo y guionista Robert Bolt, más interesado en indagar en las motivaciones más ondas del emblemático cuan enigmático Lawrence, que en ofrecer un mero retrato realista o de época.
El ambiente de intensa actividad política ligada a todas las disciplinas artísticas que se dio en la década del 60, no es uno que haya escapado a algunas de las súper producciones de Hollywood, como fue este proyecto asignado por Sam Spiegel (productor de Elia Kazan) a David Lean, para entonces un avezado editor y director que se había forjado una voz propia durante la década del 40 con títulos como This Happy Breed (1944), Blithe Spirit (1945) o Brief Encounter (1945), y algunas adaptaciones de la obra de Charles Dickens. Para los 50 se adentra en la industria fílmica estadounidense con Summertime (1955), sin despegar el ojo de los acontecimientos fílmicos del viejo continente, particularmente la Nueva ola francesa.
En 1957 filma su primer gran cinta épica, “grande” en más de un sentido, como será su sello. The Bridge on the River Kwai es la historia de prisioneros de guerra norteamericanos y británicos en el Japón de la Segunda Guerra Mundial, un trabajo que le valió a él y sus más cercanos colaboradores sus primeros Óscares. Para entonces Lean se había convertido en un esteta perfeccionista que seleccionaba con cuidado sus proyectos y se tomaba su tiempo para desarrollarlos. Claude Chabrol contaba la anécdota de que tanto él como Lean podían esperar por siempre para filmar un atardecer perfecto, pero que ese “para siempre” significaba en su caso unas cuantas semanas, y en el de Lean, hasta meses. Como su guionista Robert Bolt, tras Lawrence of Arabia hay simpatías personales innegables por un personaje histórico que elude toda categorización.
Porque de T.E. Lawrence, el erudito políglota de intereses variopintos y más de Arabia que de su natal Inglaterra, se han escrito miles de páginas en libros de historia, de literatura y de crítica cinematográfica, y hasta la fecha, es un personaje inagotable, siempre en riesgo de volverse mito. Lean sabía bien esto, y más que ofrecer un retrato “fiel” o demasiado apegado a los hechos, escogió una ruta mucho más desafiante de las reglas mismas de la épica. En apariencia una narrativa convencional, Lawrence of Arabia desmitifica, en primera instancia, al héroe viril; su protagonista es elusivo y su personalidad tan infranqueable como el mismo desierto que le obsesionaba.
Lean, emulando a Lawrence, piensa su película estratégicamente. Otro segundo gran punto de ataque es el colonialismo del ejército británico, importando modernidad y razón a lo que ellos llaman, una y otra vez, la atrasada Arabia de salvajes. No es ingenuo preguntarse qué hacía un hombre con la preparación y la sensibilidad de T.E. Lawrence ayudando al ejército británico en aquél entonces. Una hipótesis es que era su manera más expedita de escapar de Inglaterra rumbo a la región en la que se había hecho experto desde su carrera como arqueólogo e historiador. El bagaje cultural de Lawrence era el “activo” más importante de los británicos en esa región.
Un tercer punto es que Lean se cuida de no santificar a su personaje. Aunque al principio Lawrence funge más como un estratega claramente a favor de los intereses árabes para liberarse del Imperio otomano, y opta por regalar su pistola y desentenderse de cualquier acto de violencia, la realidad de la región pronto rebasa esta genuina postura. En la profundidad del desierto y como militar, pronto se adentra en el infierno que es la “lógica” de la guerra, y no sale impoluto.
Un cuarto punto que David Lean ataja políticamente sin reserva y estéticamente con una sensibilidad no muy frecuente en Hollywood, es el vínculo homoerótico entre Lawrence (interpretado exquisitamente por Peter O’Toole) y su compañero de combate Sherif Ali (Omar Sharif), nunca concretado físicamente, pero sí más fuerte después del aprisionamiento y violación de Lawrence en una celda turca. La escena es tan poderosa por la manera en que sugiere la brutal agresión y el efecto devastador en el protagonista, que no sorprende su censura en una de las ediciones que le hicieron a la película. La restaurada de 1989, en la que intervinieron cinéfilos de primer orden como Martin Scorsese, y pensada para ser proyectada en pantallas de 70mm, ha dejado intacta esta parte fundamental de la historia.
Una cinefilia realmente comprometida programaría y vería esta película precisamente en la edición restaurada, y proyectada en una pantalla especial para su tamaño, como era la intención del director. Aunque los cánones del cine se deberían proyectar rutinariamente, la ocasión de los 50 años de este clásico amerita que se acondicionen salas especiales para que las nuevas generaciones la conozcan, y las viejas se quiten la espinita de haberla visto injustamente reducida en la pantalla de su televisor o computadora.
Subscribe to:
Posts (Atom)
Popular entries
-
Jessica Jones TV series, episode 1: rethinking the superhero From comics to television The history of comics shows this is a cultural f...
-
Hace tres décadas que Richard Linklater funge como uno de los realizadores más cautivantes del cine de autor estadounidense, y alguien que n...
