Thor: The Dark World
Thor, el clásico de Marvel Comics publicado originalmente en
1963, y recientemente llevado al cine en Thor (Kenneth Branagh, 2011), Los
Vengadores (Joss Weddon, 2012) y su secuela que se estrena este mes, The Dark
World de Alan Taylor, se inscribe dentro de esa exitosa tendencia de
adaptaciones del cómic al cine, siendo las historias y personajes de Marvel y
DC franquicias que por su solo nombre aseguran una sustancial entrada de
taquilla, pero que en años recientes han sido repensados para el contexto
actual y/o en términos de una mayor elaboración de los personajes.
Las adaptaciones que Christopher Nolan hizo de Batman, o el
reciente Superman de Zack Snyder, confirman un desarrollo más a fondo y actual
de los personajes, súper héroes que otrora salvaban al planeta de enemigos
fácilmente asociados a los contextos políticos de las historias originales. Aunque
menos politizados que los héroes de DC, los de Marvel han resultado éxitos
rotundos con Iron Man (2008), El increíble Hulk (2008), Capitán América (2011)
o Los Vengadores (2012), donde la forma cinematográfica resulta fascinante no
sólo por el aprovechamiento de las tecnologías digitales desarrolladas
específicamente para cada película, sino porque esta tendencia deja ver un
ánimo de competencia muy provechoso para el cine.
Thor, basada en el guerrero de la mitología nórdica,
coincide, además, con un renovado interés por el universo nórdico, que se ha
expresado sobre todo en la producción de series televisivas de impecable
manufactura, como Vikingos (History Channel, 2013) y Game of Thrones (HBO,
2011). Esta última, que ha sido denominada “Los Soprano de la época medieval”
en alusión a las tramas y personajes trabajados con hondura en la famosa serie
sobre la mafia de Nueva Jersey liderada por Tony Soprano (HBO, 1999), tiene
especial importancia para Thor: The Dark World, dada la experiencia de Alan
Taylor como director y productor ejecutivo de la serie.
Podemos esperar un rumbo distinto para Thor bajo la dirección
de Taylor, respecto de sus antecesoras Thor de 2011 y Los Vengadores de 2012.
Taylor es un cineasta joven más versado en la televisión, pero con una mirada
que pone el énfasis en la forma cinematográfica, a diferencia de la película
filmada por Kenneth Brannagh, más centrada en el drama humano y un uso modesto
de los efectos especiales.
En esta tercera parte de la historia, filmada en Inglaterra e
Islandia. Thor, el príncipe de Asgard, lucha por salvar los mundos conocidos
como los Nueve reinos, en donde enfrentará ya no sólo a su archienemigo y
hermano adoptivo Loki (Tom Hiddleston), sino al siniestro Malekith el Maldito,
el rey de los Elfos Oscuros, interpretado por un espeluznante Christopher
Eccelston (Doctor Who), cuyo maquillaje recuerda a los seres horripilantes del
mundo de J.R.R. Tolkien filmados por Peter Jackson, o incluso a los seres
creados por Guillermo del Toro en El laberinto del fauno.
El objetivo de Malekith es regresar al universo a su estado de
oscuridad total, en la que nació. Lo acompaña la clase de ser que nunca quieres
encontrarte a la vuelta de la esquina: Algrim-Kurse, interpretado por Adewale
Akinnuoye-Agbaje (el mercenario-cura de la serie Lost), es un elfo oscuro y la
mano derecha de Malekith. Algrim se transforma en un enorme monstruo con forma
de toro que expulsa lava. Adewale es un expresivo actor, ideal para un
personaje tan inquietante como Algrim.
Alan Taylor ha asegurado la continuidad del drama que se
observa en el protagonista y sus más cercanos, donde la batalla del dios del
trueno tendrá su clímax en lo que se espera como una pérdida irreparable para
él. Esta tercera parte de Thor fue escrita por Don Payne y Robert Rodat, y está
basada en el guión original para el cómic, escrito por Walt Simonson, quien
introdujo al súper villano Malekith. Acompaña al australiano Chris Hemsworth un
reparto notable: Anthony Hopkins como el padre, Natalie Portman como su objeto
de deseo, Idris Elba como Heimdall, Benicio del Toro como El colector, y el
omnipresente en toda producción con motivos nórdicos Stellan Skarsgard, como
Dr. Erik Selvig, entre otros.
Los villanos principales corren el riesgo de robar
protagonismo al guerrero y sus leales, no sólo por la solvente actuación de
Hiddleston y Eccelston, sino porque se trata de personajes cuyos dilemas les
añaden más dimensiones que las nobles y rectas de Thor. Este sería el caso de
Loki, acaso el personaje más complicado e interesante de la historia, siempre
tambaleante entre la redención y el mal total, acaso por la conflictuada
relación con su hermano, en la que la rivalidad y el resentimiento bien podrían
ser las motivaciones que lo impulsan.
El inglés Tom Hiddleston fue invitado a colaborar en Thor por
Kenneth Branagh, con quien trabajó en la serie Wallander y otras producciones
televisivas de primer orden en el Reino Unido. La nómina de actores
internacionales es un acierto de Marvel, y un plus que no siempre tienen las
películas de súper héroes. Si Alan Taylor logra conciliar el talento de sus
actores con una cinematografía visualmente ambiciosa y un ritmo ad hoc, Thor continuará abriendo el camino
para secuelas y más mega-producciones de súper héroes, dignificando al
género.
EXTRA:
LOCACIONES COMO DE OTRO MUNDO
Alan Taylor escogió Inglaterra e Islandia como las locaciones
adecuadas para filmar Thor, por lo que la historia tiene un aspecto más vikingo
que futurista.
ISLANDIA
Las locaciones más impresionantes de la película son, sin
duda, las islandesas. La cascada Dettifoss, en el noreste del país, es la más
grande del mundo. Esas aguas que caen al abismo simulan una gran cascada del
imaginario reino de Asgard.
Asimismo, la geología única de ese lugar, llena de volcanes
majestuosos, fue locación idónea para filmar Svartalfheim, el hogar de los
Elfos Oscuros, ubicado en algún punto entre los Nueve reinos.
STONEHENGE Y BOURNE WOODS INGLATERRA
El mítico Stonehenge, patrimonio de la humanidad, es otra de
las locaciones donde se filmó Thor. El sitio resultó ser todo un desafío para
la producción, que se encontró con muchas restricciones para filmar en este
monumento histórico.
Además de Stonehenge, gran parte de Thor se filmó en Bourne
Woods, Surrey, al sur de Inglaterra. A contrario de Stonehenge, Bourne Woods
ofrece muchas facilidades de filmación y es una localidad donde se han filmado
otras historias épicas como Gladiador, Robin Hood o Harry Potter And The
Half-Blood Prince.
No comments:
Post a Comment