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Aug 17, 2014

GLORIA (Christian Keller, 2014)

GLORIA

Gloria de los Ángeles Treviño Ruiz, alias Gloria Trevi, ya ha pasado a la historia de la música popular latinoamericana y del mundo del entretenimiento como una de las enfants terribles siempre rodeadas de escándalo y polémica que permanentemente atizan su fama y figura. Una de las mujeres más reconocidas de este ambiente, el caso de abuso y co-dependencia al que estuvo sometida por parte de su productor Sergio Andrade durante gran parte de su carrera, llegando a afectar su vida personal, recuerdan casos sonadísimos en la historia de la música popular, el dinero y las drogas en exceso, la misoginia y otros tipos de violencia, y la procuración de delirios de grandeza son los componentes básicos de casos que han llegado a derivar en carreras truncadas y hasta en tragedias.


Un ejemplo extremo es el caso del mítico productor estadounidense Phil Spector, cuya misoginia extrema lo llevó a asesinar a una de sus asistentes, y ahora permanece purgando una condena en algún penal de California, después de décadas de abusar verbal y físicamente de casi todas las mujeres a su alrededor. Un hombre cuyo genio musical no se puede poner en duda, el culto a su persona y los millones de dólares que aportó a la industria musical, son la causa de que su comportamiento no haya tenido freno desde los primeros signos de violencia, como han dejado documentado su ex esposa Ronnie Spector y hasta el mismo John Lennon, amenazado por Spector con un revólver en el estudio de grabación.


Guardadas las distancias, Sergio Andrade es otro caso de megalomanía violenta en el contexto de la industria musical y del entretenimiento. Un hombre de indiscutible talento para tomar el pulso de los gustos del público y producir en consecuencia discos que resultaron éxitos totales y que catapultaron a la fama a su cantante protegida, Gloria Trevi, ha quedado ligado a ella no sólo por su asociación artística, sino por el sonado caso de abuso sexual de menores de edad cometido por Andrade y en el que Trevi también fue acusada por la justicia mexicana, y condenada a pasar tres años en prisión. 


Desde entonces, la naturaleza de la relación Andrade-Trevi permanece tan oscura como las acusaciones que se les ha hecho, y Trevi ha intentado rehacer su carrera artística, no siempre de manera afortunada. Autoexiliada en Miami, Trevi parece causar más fascinación por su historia lúgubre que por sus discos. En 2004 el New York Times publico un extenso artículo que resaltaba la trayectoria delictiva y artística de esta “Madonna mexicana”, un texto que ha servido de plataforma para la película del director novato Christian Keller, en asociación con el productor Matthias Ehrenberg (Sexo, pudor y lágrimas, Rosario tijeras…) y Sabina Berman a cargo del guión.


Como todo lo que tiene que ver con Gloria Trevi, este proyecto de casi 10 años no ha estado exento de polémica. A la Trevi se le realizaron entrevistas, Keller incluso vivió con ella durante una semana, y se le invitó a colaborar en el guión con el fin de hacer una película equilibrada sobre su persona. Nada de esto prosperó y en cambio Trevi ha demandado a la productora por “tergiversar” la versión que ella tiene sobre sí misma y de negarle el “derecho” de corregir el guión. Ignorando que el guión fue escrito por una de las dramaturgas más respetadas del país, como es Sabina Berman, y sin considerar que una película es en primera y última instancia obra de sus autores, las acusaciones de Gloria Trevi y su negativa a ceder los derechos de autor de sus canciones para ser reproducidas en la película, así como el intento de sabotear el estreno de la cinta, han fomentado lo contrario de lo que ella esperaba: una expectación inusitada por esta biografía.


La representación legal de Gloria Trevi aduce que el guión fue al menos parcialmente asesorado por el mismo Sergio Andrade. Al respecto, Ricardo Kleinbaum, co-productor de la película, afirma que la única intervención de Andrade es la asesoría que ha dado a Marco Pérez, el actor cuya transformación física es impactante en su parecido con el obeso productor mexicano, y quien ha tenido actuaciones sobresalientes dando vida a personajes monstruosos en producciones como Amores perros o El señor de los cielos. Marco ha tenido a bien llegar a este personaje sin prejuicios y en interesarse en aspectos de la vida de Andrade que anteceden al escándalo, particularmente los inicios de su carrera como productor de la CBS. Este detalle en sí mismo da hondura a un personaje siempre en riesgo de ser demonizado.


Matthias Ehrenberg ha afirmado que la intención de la película no es juzgar a Trevi, sino de “contar una historia de amor” y de poner en contexto la vida intensa de esta cantante que hasta llegó a ser fichada por la Interpol. Esa intensidad que define a Gloria ha sido estudiada con tanta convicción como la mostrada por Marco Pérez. En este caso la actriz Sofía Espinoza, de sorprendente parecido físico con la cantante, tiene la responsabilidad de lograr una interpretación tridimensional, y de dotar al personaje de Gloria Trevi de todas las virtudes y defectos que frecuentemente se le niegan en su constante caricaturización.


Sin estar en contacto directo con Trevi por los problemas legales, la joven regiomontana Espinoza ha tenido una intensa preparación física para emular la voz y el desempeño físico agotador de la cantante mexicana; sus rutinas vocales y de baile tienen un valor añadido del que exige el guión. Gloria es una de esas raras películas en las que los actores son tan responsables de la creación de sus personajes como la guionista o el director, por lo que no sorprendería que la dedicación y el profesionalismo de Sofía Espinoza y Marco Pérez les convierta en candidatos de los mayores premios que otorga la cinematografía nacional. 


El desafío de GLORIA es no centrarse en la fase escandalosa de la vida de la cantante, reproducida hasta el hartazgo por la prensa y la televisión de espectáculos, y en cambio adentrarse en aspectos de su vida y de sus allegados, explorar tanto en los vicios como en las virtudes que los hacen personas, y pasar así del juicio a la reflexión sobre los múltiples factores que allanan el paso de los productores y cantantes omnipoderosos en una industria que celebra su existencia. Distanciarse del escándalo y del juicio de valor no la harán una película “objetiva”, sino una opinión informada que seguramente hará la diferencia en la narrativa común sobre una de las cantantes más importantes de México.

http://www.imdb.com/title/tt2618368/?ref_=nm_flmg_prd_7

Jul 11, 2014

Sin City: una dama por la que matar (Frank Miller, Robert Rodriguez, 2014)

Sin City: una dama por la que matar

Han pasado casi 10 años desde que la novela gráfica noir de Frank Miller, Sin City, fuera llevada a la pantalla grande, resultando en una de las adaptaciones mejor logradas en tanto a su estilización visual. Más arriesgada que las adaptaciones de súper héroes tan en boga en ese entonces, Sin City dio paso a la puesta en cine de cómics cuyo lenguaje resultó ser durante años un desafío para varios directores fílmicos, como fue el caso de Watchmen o V de Venganza, realizadas en los años inmediatos a Sin City. El crédito lo tiene Robert Rodríguez, quien logró imprimir en su película el ambiente de opresión y desasosiego que transmitía la novela gráfica.

Con el mismo Frank Miller ocupándose del guión y la co-dirección, Sin City es una historia protagonizada por varios personajes a lo largo de varios episodios no acomodados en orden cronológico, pero que comparten como hilo conductor a una ciudad lúgubre que, más que servir como el escenario de fondo, cobra la misma importancia de cualquier personaje. La ciudad-personaje moldea, de hecho, los caracteres y destinos de los personajes principales, entre los cuales se encuentran Marv (Mickey Rourke), Hartigan (Bruce Willis) y Nancy (Jessica Alba), presentes también en la secuela.

Una dama por la que matar narra en primer lugar el pasado de Dwight McCarthy, el protagonista de toda la saga, y su tormentosa relación con la femme fatale Ava Lord. En esta segunda parte, el papel de Dwight McCarthy es protagonizado por un Josh Brolin con el rostro transformado (Clive Owen dio vida a Dwight en la cinta de 2005), y Eva Green, ya bien instalada en personajes oscuros y problemáticos, y quien por cierto protagoniza otra de las películas exitosas de Frank Miller: 300: Rise Of An Empire.

A este primer episodio le siguen tres más, dos de los cuales han sido escritos por Miller específicamente para la película, lo que permite pensar en una relación más fluida entre la obra dibujada y la película, interdependientes una de la otra. En estos episodios desfilan alrededor de 40 personajes, entre los que se encuentran los interpretados por Jessica Alba, Rosario Dawson, Joseph Gordon-Levitt, Mickey Rourke, Lady Gaga y el mismo Frank Miller como un cura. En “Just Another Saturday Night” se narran las vivencias de Marv (Rourke), previas a la historia contada en 2005: un hombre que despierta súbitamente en una carretera, al lado de muertos. Rourke luce brutal, más o menos como ha sido su aspecto recientemente: el de un luchador curtido a golpes.

En “The Long Bad Night”, Gordon-Levitt es un jugador sofisticado que se mete en problemas y que a pesar de sus virtudes, es arrastrado por su sed de venganza, y en “The Fat Loss” Jessica Alba es Nancy Callahan penando el suicidio de John Hartigan (Bruce Willis), acto cometido en la versión de 2005, y planeando fríamente el asesinato del político criminal Senator Roark, villano número 1 de la historia.

Robert Rodríguez y Frank Miller continúan con el planteamiento expresionista en esta secuela, añadiendo color a ciertos personajes/situaciones, pero siempre con el monocromo como leitmotiv. Hay tantos elementos propios de la historieta que casi podría afirmarse que Sin City es una novela gráfica en movimiento, con globos de diálogo que añaden información al diálogo verbal, dibujos yuxtapuestos con los actores y el escenario, tipografías y un efecto tridimensional cuadro por cuadro que da la impresión de que las acciones se fueran a salir del plano en cualquier momento.    

Una de las transformaciones que más prometen es la del personaje de Jessica Alba, quien en esta ocasión deja de ser víctima para convertirse en una vengadora que amenaza por completo la impunidad del hombre poderoso. Se ha dicho que la Nancy de Jessica Alba emula a una de esas heroínas tan icónicas del cine de Robert Rodríguez y Quentin Tarantino… una chica a lo Kill Bill, por ejemplo. Al respecto Alba ha asegurado que eso es sólo reflejo de su mismo crecimiento como actriz, y que a nueve años de la primera película, ha dejado la ingenuidad atrás.

Aunque probablemente se trate más de uno de esos personajes femeninos del polémico Frank Miller y su “violencia sexy”, quien nunca se ha distinguido por sus matices. Desde sus vengadoras “empoderadas” hasta sus femme fatales, lo que tienen en común estas mujeres son las desmesuradas curvas, el busto y los labios como atributos fijos y explotables que no tienen equivalente alguno en los personajes varones. Un ejemplo es el póster promocional impulsado directamente por la productora Miramax, con el no menos polémico Harvey Weinstein a la cabeza, en el que Eva Green muestra sus “atributos femeninos” veladamente escondidos tras una blusa semi-transparente, y que recientemente fue censurado.

Sin la intervención directa de Quentin Tarantino, como se llegó a rumorar durante los meses de producción, es difícil que las mujeres imaginadas por Miller vayan más allá del molde. Pero más allá del tema de las representaciones, será interesante ver qué tanto se aprovechan en esta secuela los recursos tecnológicos –la película es 90% CGI y retoque digital– que ya hicieron de Sin City 2005 una de las películas más llamativas en cuanto a su estilización, y que indudablemente  es un referente para el lucrativo negocio de las franquicias de cómic llevadas a la pantalla grande.

Cómic en movimiento
La legendaria editorial Dark Horse Comics tiene, además de Sin City, otros títulos llevados al cine con excelentes resultados, tanto o más que los títulos de la Marvel o DC Comics:
-       Hellboy. Las adaptaciones de Guillermo del Toro en 2004 y 2008 se convirtieron en dos de las películas más sobresalientes de su carrera, ahora ya como un director indispensable de la fantasía y la ciencia ficción. Cómic original de Mike Mignola, sorprende la facilidad con que del Toro asimiló la historieta sin la ayuda del autor original.

-        300. Frank Miller se inspiró en la Batalla de las termópilas para uno de sus cómics más conocidos. Zack Snyder la llevó a la pantalla grande en 2007 y en 2014 hizo una “precuela”. En la revista Variety le llamaron clásico a la primera y aunque la segunda no salió tan bien parada, muestran que el imaginario de Miller aún no se agota.


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