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Apr 10, 2008

Playhouse Disney

Playhouse Disney ¡en vivo!
Auditorio Nacional
8 abril 2008
17-18:30 hrs


¡Meeska Mooska, que inicie la fiesta! – Mickey Mouse


Personajes clásicos y siempre vigentes

Desde 1997, Playhouse Disney ha sido uno de los programas para público en edad preescolar más existosos de la televisión por cable. Su contenido ha sido desarrollado por los reconocidos productores de programas infantiles Marilyn Sadler, Rick Gitelson y Roger Bollen, siguiendo estándares didácticos y con la intención de dotar a los jóvenes televidentes de habilidades para el aprendizaje que se centran en varias áreas: disposición para la lectura y las matemáticas, habilidades motrices, informáticas, para el pensamiento, la imaginación y la expresión creativa, relaciones sociales y actividades diarias. Por medio de personajes como los clásicos de Disney (Mickey y Minnie Mouse, el Pato Donald y Winnie Pooh), así como propios de la serie (Los Mini Einsteins o Handy Manny), los niños aprenden a interactuar con sus amigos jugando y participando en musicales, y de manera más notable, a adoptar un temprano gusto por la ciencia y el arte con la ayuda de Los Mini Einsteins, que como su nombre indica, son niños capaces de resolver situaciones con su ingenio y conocimientos.  

Todos los caminos nos llevan a la fiesta

El programa televisivo ya tan familiar para millones de niños, ha sido adaptado desde 2007 por la coreógrafa Nancy Gregory (The Little Rascals, Harry and the Hendersons, Elephant Parts, etc.) para su presentación en vivo en las principales ciudades del mundo. De dibujos animados a personajes tridimensionales, la obra aprovecha recursos propios del montaje teatral, así como el video, y versa sobre la historia de varios personajes que tienen que encontrar el modo de llegar a la fiesta de Mickey Mouse. En su camino, todos se encuentran con alguna distracción u obstáculo que deben sortear con la ayuda de los asistentes, quienes tienen que idear la mejor manera de transportar a sus amigos hasta la casa de Mickey, y hacerlo a tiempo.

Es interesante ver que aunque los personajes recientes –la carismática mensajera de Mickey, el obrero Manny García haciendo música con sus herramientas de trabajo, y el cuarteto de Mini Einsteins con sus acertijos y su nave- gozan de aceptación entre los niños, son los clásicos quienes se llevan desmedidas muestras de cariño, entusiasmo y atención: la ingenuidad del osito Winnie y las travesuras de su compañero, el hiperactivo Tigger, los llevan a desviarse junto a la pequeña Darby en el Bosque de los cien acres buscando miel y aventuras, e improvisar un musical con los sonidos de la naturaleza, mientras los infantes literalmente están sobre las butacas preocupados porque a sus amigos se les hace tarde.

A escena, Tribilín dando volteretas, Donald con su peculiar voz y moviendo su trasero gordo, sigue siendo el malhumorado más querido por chicos y grandes desde hace por lo menos 50 años. Finalmente los anfitriones, Mickey y su enamorada Minnie, se rehúsan a dar inicio al gran musical en su sala de estar hasta que los asistentes pronuncien las palabras mágicas aprendidas en la serie: ¡Meeska Mooska, Mickey Mouse!, una difícil contraseña que a los menos familiarizados con Playhouse, sin duda nos dejaría fuera de la fiesta y sin comprobar que aún con las innovaciones tecnológicas, los recursos mercadológicos y las actualizaciones que la compañía Disney lleva a cabo por distintos medios, sus personajes más entrañables siguen siendo vigentes en los afectos del público, y un innegable referente de la cultura popular en Occidente.

Ojo: Propongo poner a los protagonistas principales como texto extra, pues la obra es tan reciente que una cronología quedaría muy corta.

Los invitados

El Pato Donald y Tribilín. Su participación en el musical se limita a llegar a la fiesta bailando, brincando y animando a los niños a divertirse en este reencuentro con uno de sus amigos de antaño, el ratón Mickey.

Winnie Pooh, Tigger y Darby. Winnie se mete en aprietos y se pierde en el bosque por glotón. Como es usual, el olor a miel lo distrae y con él, Tigger encuentra pronto una manera de entretenerse, haciendo música con piedras y ramas, mientras su amiga Darby tiene que hacerlos entrar en razón: “llegar tarde es de animalitos maleducados”.

Handy Manny (o Manny a la obra). Latino de origen, Manny García es un obrero de la construcción que en el camino a la fiesta de Mickey, toma un descanso y junto a sus amigos, descubre que puede hacer música con sus herramientas de trabajo, las cuales imitan la forma y la voz humana.

Los Mini Einsteins. Leo, June, Quincy y Annie son los cuatro pequeños genios que gustan de conversar sobre ciencia y arte por igual. Viajan en su nave inteligente llamada Rocket, y su misión es resolver problemas o ayudar a amigos.

Los anfitriones

Minnie Mouse. La participación de la novia de Mickey es discreta. Ella tiene listos los bocadillos y recibe efusivamente a los invitados.

Mickey Mouse. La estrella del show, Mickey reparte invitaciones a sus amigos más queridos, incluidos por supuesto el público, y al iniciar la fiesta, es la voz principal del musical.



Apr 6, 2008

Sunshine Pop: Suspendidos en el tiempo


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Sunshine Pop: suspendidos en el tiempo


“Honestidad y pureza, belleza y sinceridad,
¿No suena cursi? Me gustaría ser cursi” 
- The Free Design (“Make The Madness Stop”, 1967)


“Honesty and purity, beauty and sincerity
Doesn't that sound corny? Wish that I were corny” 
- The Free Design, (“Make The Madness Stop”, 1967)


Casi cualquier músico resistirá con firmeza ser encasillado en géneros o categorías, esos recursos derivados del marketing más que de la música. Pero en ocasiones una etiqueta puede trascender hasta convertirse en un cumplido; ese es el caso del Sunshine Pop, preciosa alusión al movimiento musical surgido a mediados de los 60 y enraizado en el "sonido California" y el flower power.

The Beach Boys recién publicaba en 1966 la joya de su discografía: Pet Sounds y sus “sinfonías de bolsillo” sorprendían lo mismo a colegas del medio, prensa y al público en general por su lírica evocadora y sofisticada instrumentación. Podemos atribuir el origen del Sunshine Pop a aquella clara intención de Brian Wilson por entablar un diálogo con Dios a través de la música. Esta espiritualidad sería abordada por compositores no menos talentosos que Wilson: Gary Usher, Curt Boettcher y Chris Dedrick, entre otros, comenzaban a elaborar un pop cristalino en los mejores estudios de la época y con virtuosos músicos de sesión.

La música popular no sólo tomaba nota sino que era protagonista principal de los motivos de la década: entre el idealismo ingenuo, la esperanza en el futuro y la experimentación con drogas psicodélicas, el Sunshine Pop nunca estuvo al margen de los vaivenes sesenteros, pero tampoco bajo los reflectores ni fue objeto de reconocimiento masivo como sus contemporáneos del rock psicodélico. Incluso hoy día sigue siendo un género relativamente desconocido. Ha sido el entusiasmo casi reverencial de grupos actuales como Stereolab, The High Llamas, Cornelius o Belle and Sebastian, así como las cuidadas reediciones de las disqueras Poptones/Rev-Ola, Sundazed o Light In The Attic lo que ha colocado al Sunshine Pop como el tesoro mejor guardado en ese baúl sin fondo que son los 60.

Seis discos imprescindibles para tener un día soleado

- The Beach Boys: Pet Sounds o Friends (1970). Escoger un sólo disco de The Beach Boys para tener un día soleado es difícil. En Pet Sounds podemos escuchar algunas de las canciones más sublimes en la historia del pop: el desbordante anhelo de “Wouldn’t It Be Nice” da ganas de enamorarse, es imposible no suspirar con los últimos minutos de “Let’s Go Away For A While”… En conjunto, es un disco redondo en el sentido de que te deja tambaleante de emociones. Friends, en cambio, suena mucho más soñador, despreocupado e incluso juguetón; una ocasión ideal para sentir que el sol te entibia la espalda mientras sueñas despierto.


- The Millennium, Begin (1968)
Curt Boettcher lideró los grupos más importantes del Sunshine Pop. La suya era una psicodelia orquestal suave a la vez de extravagante, nunca austera. Begin es la colaboración de Boettcher con otros cuatro compositores de la misma talla, una belleza de experimentación y armonías como de otro mundo. Pop perfecto que Sundazed Records ha compilado en una caja de tres discos, con sesiones y otras golosinas inéditas. Disponible en: http://www.sundazed.com/

- Sagittarius, Present Tense (1967)
Otro grupo firmado por Boettcher, Gary Usher (ex productor de The Beach Boys) y Sandy Salisbury. El verano del amor suena en Present Tense eufórico y al mismo tiempo melancólico. Un viaje astral donde es natural llorar de alegría y quedar suspendido en el tiempo. También editado por Sundazed.

- Roger Nichols & The Small Circle of Friends (1968)
Uno de los compositores más solicitados de la época, deudor del melodicismo de Burt Bacharach y Randy Newman, el pequeño grupo de amigos de Nichols se conformaba por Tommy LiPuma (productor de Miles Davis), Tony Asher (letrista de Pet Sounds) y su compañero de composición Paul Williams, entre otros enormes talentos. Las canciones de Nichols suenan tan joviales como si el mañana no existiera, Circle of Friends es para escucharse una tarde soleada mientras se da un agradable paseo sin rumbo fijo. La reedición de Rev-Ola es una remasterización y el arte del disco da ganas de conservarlo en un lugar privilegiado del hogar.
http://www.cherryred.co.uk/revola/artists/rogernichols.htm

- The Free Design, Kites Are Fun (1967)
Muestra de que la California a la que hacemos referencia es más un estado anímico que una locación geográfica. Los hermanos Dedrick, oriundos de Nueva York, dejaron un legado de siete discos durante 1967-1972. Pocas veces la alegría en forma de complejas armonías ha sonado tan delicada y suave. Light In The Attic Records tiene bellas reediciones en CD y acetato de toda su discografía:
http://www.lightintheattic.net/releases/freedesign/index.php

- Margo Guryan, Take A Picture (1968)
Una zona libre de ironía es el debut y despedida de Margo Guryan, posiblemente el disco menos conocido de este movimiento. Por fortuna la disquera española Siesta lo reeditó en 2000. Después de escuchar “un millón de veces Pet Sounds”, Margo, formada en el jazz, hizo en Take A Picture un pop frágil y tímido: catorce cortes minuciosamente escritos, arreglados y producidos en su totalidad por una de las compositoras más talentosas de la década.
http://www.siesta.es/

Sunshine Pop: Suspendidos en el tiempo
Revista Altura #40 (Aeroméxico)
Abril 2008

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