Backstreet Boys
Auditorio Nacional
17 marzo 2008
21-23 hrs.
Epígrafe: “Puedes tener 13 ó 43 años y disfrutar de las canciones de Backstreet Boys, y eso es lo importante para hacer una larga carrera” – Brian Littrell
Reloaded, por decir lo menos
A algunos el paso del tiempo nos sienta mal y a otros peor, así que, ¿podrían los Backstreet Boys contarnos cómo es que simplemente lucen reloaded? ¿Cuál es su secreto? Por ningún lado hacen sospechar que llevan 16 años de carrera. Pensar que en sus inicios, por ahí de 1992, la gran mayoría de sus fans aun se aplicaban loción para el acné antes de ir a dormir, ¡qué cosas! Ahora la gran mayoría ya está bien adentrada en los treinta o más. Hemos escuchado frases más halagadoras, seguro que sí, pero ni cómo hacerle, así es este juego. Dejémonos de ansiedades o de obsesionarnos con buscarle a los chicos las patas de gallo con nuestros binoculares de largo alcance, que con lo que traen hoy, ni a quién le importe tanto el pasado.
Las sorpresitas que traen los de Orlando, Florida, van más allá de lo que entendemos como un concierto convencional. El performance preparado para hoy consiste en iniciar el recital desde un ring de boxeo, literalmente. Los integrantes se colocan en cada esquina, listos ya con calzoncillos, guantes y la adrenalina a mil para dar la pelea, si no del siglo, por lo menos de lo que se conoce como las Boy-Bands, aquella generación de grupos como New Kids On The Block, N’Sync y otros, de los cuales sólo los Backstreet Boys se han mantenido en combate y sin bajas significativas.
Puede que eso se deba no sólo a sus rostros atractivos, sino que detrás de ellos hay una cuidada producción de pop fincado en armonías vocales y sólidos ritmos negros, en especial de Rhythm and Blues, cortesía de varios productores, de los que destaca el talentoso Rodney "Darkchild" Jerkins (Michael Jackson, Whitney Houston, Lionel Ritchie…). Es el primer detalle que se nota en menos de cinco minutos de Larger than life: lo que estos chicos traen no son sólo baladas ni romanticismo, sino toda la intención de “apomponar la jamona”.
Tratamiento hormonal
En lo que respecta a los seguidores, quede la constancia de que éste ha sido el concierto que más cerca me ha puesto de la consulta con el otorrino. Velada con Backstreet Boys + tapones auditivos fue mi fórmula amiga de la noche, sin que ella impidiera, empero, resistirme a la seducción del cuarteto. Lo que ellos se traen con sus fans –no pocos varones- es algo que podríamos denominar un tratamiento hormonal; aquí hay una afectación de las sensaciones desde un nivel químico, estamos hablando de gonadotropinas, progesteronas y bilirrubinas interactivas, sustancias volátiles, sumamente inestables y a punto de ebullición; a ver quién controla a las chicas cuando lleguen a casa. Si no puedes conservar el pudor, pues ya qué, ¡suéltate el pelo! Luego añadamos que los BB se ponen a hablar quedo entre canciones, Nick el más galán se quita la camiseta y se moja el torso, Brian toquetea las manos de las de la primera fila, sus pasos de baile ponen el énfasis en los movimientos del glúteo… ¡en qué están pensando, chicas! No nos hagamos, aquí todo hace referencia a eso: cuando entonan I want it that way o Quit playing games. La intensidad cede un poco durante los hits y las baladas: Everybody, She’s like the sun, Nunca te haré llorar.
Lo de los BB no es omitir éxitos clave; éste ha sido un concierto generoso en tiempo y material, y todavía con muestras de las actividades extracurriculares de los integrantes: los trabajos solistas de Brian Littrel con su pop cristiano, el del chico malo A.J. McLean, muy en la vena de BB, la presentación del primer trabajo en solitario de Howie D. Y el pop a-hip-hop-ado de Nick Carter, quien además se la pasó bomba tocando solos de batería y desbordando pasiones.
Si estos guapos mantienen los réditos de la fama a distancia, las cosas pintan como para que nos acompañemos mutuamente en la celebración de nuestros “tres veces quince años”. O cuatro veces quince… Mejor dejémoslo así.
Cronología
1992-1995. Es un día soleado en Orlando cuando Lou “Big Poppa” Pearlman observa que los New Kids On The Block van de salida y se le ocurre hacer su propia versión de un grupo de chicos guapos capaces de armonizar y cantar a capella. Nace así Backstreet Boys con Nick Carter, A.J. McLean, Howie Dorough, Kevin Richardson y Brian Littrell como alineación original. Bob Curiano les compone, arregla y produce suficiente material para su primer homónimo, en 1995, y con Europa como mercado principal.
1997. Segundo disco homónimo pero ahora para distribución en Estados Unidos. Big Poppa se destapa como un estafador y el grupo lo despide. Su par de discos ha vendido hasta ahora más de 8 millones de copias.
1998. Una gira mundial se pospone cuando operan del corazón a Brian Littrell y la hermana de Howie D. muere de lupus. A finales del año, los BB recaudan cerca de 250,000 dólares que donan a los afectados de un tornado en Orlando. Esto les otorga las llaves de la ciudad.
1999. Reciben su primer disco de diamante por 10 millones de copias. Big Poppa se convierte en una pesadilla, lo demandan varias veces, les ha robado más de 75% de regalías.
1999-2000. I want it that way es un sencillo sexy que funge como aperitivo de Millennium, LP del que se venden más de 12 millones de copias. Los chicos se vuelven multimillonarios. Nick romancea con Paris Hilton, Ashlee Simpson y otras famosas.
2000-2001. Black & Blue sucede a Millennium. Vende más que éste último, es el primer disco que cuenta con composiciones de los integrantes. Su gira mundial se caracteriza por tener una producción imaginativa y costosa.
2002-2004. Nick Carter publica su primer solista, Now or Never. El grupo tiene problemas legales con su sello. Brian es padre por primera vez. A.J. confiesa su adicción a las drogas en el programa de Oprah Winfrey. En 2004 visitan por primera vez la Ciudad de México y Monterrey, promocionando su LP Greatest hits.
2005. Material nuevo después de tres años. El padre de Kevin muere y éste le rinde tributo en el tema Never gone, homónimo del disco. Brian se vuelve cristiano y sus temas alcanzan el #1 en las listas cristianas. El disco tiene éxito modesto en E.U., Europa y Japón.
2006. Brian graba su debut solista, Welcome Home, otro éxito entre los cristianos. Kevin deja el grupo para continuar “otra etapa de su vida”.
2007. Unbreakable se llama el primer disco de BB como cuarteto. Pop, rock, dance y otros géneros lo hacen un trabajo demasiado variado y las ventas no son buenas en casa. Realizan un gira mundial y visitan por primera vez el Auditorio Nacional.