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Aug 17, 2013

JOBS, Danny Boyle

JOBS

La muerte del magnate de la tecnología, Steve Jobs, ocurrida el 5 de octubre de 2011, fue uno de los eventos más comentados en la historia del internet, superado sólo por los titulares sobre el precario estado de la economía estadounidense y el incipiente movimiento Occupy en las principales ciudades de ese país. Su desaparición física no sorprendió a nadie, después de varios años de padecer un agresivo cáncer de páncreas, sino que incluso se llegó a reportar antes de ocurrida, algo sobre lo que el propio Jobs bromeaba.

En los medios se anticipó que su muerte tendría un fuerte impacto en las finanzas de Apple, la empresa fundada por Jobs, con posibles repercusiones a corto plazo en la bolsa de valores, y de largo plazo en la industria que él mismo ayudó a erigir. Pero lo que pocos imaginaron fue el peso que el acontecimiento tendría en los usuarios de los productos Apple, quienes acudieron a sus sucursales más cercanas a dar el pésame, depositar flores e improvisar altares en sus iPhones o iPads.

Es innegable que Steve Jobs fue durante los últimos 30 años un ícono no sólo del mundo de la tecnología, sino de la cultura popular, redefinida con sus sofisticados y elegantes inventos, como la Mac, la primera computadora personal concebida en los 80, y con el iPod, el reproductor digital de música lanzado al mercado al inicio del nuevo milenio. Y en el ínter, el californiano redefinió otra industria: la del cine de animación por computadora, con la creación de la empresa Pixar, productora del clásico de los 90 Toy Story.

Mientras que pocos de sus contemporáneos pueden presumir logros tan significativos, su biografía no se agota ahí: hijo adoptivo crecido en California en el seno de una familia de clase media y cuya adolescencia transcurrió en la década inmediata a la experimentación psicodélica, la agitación juvenil que protestaba contra la guerra de Vietnam y el advenimiento de los artistas más importantes de la música popular como Jimi Hendrix o The Beatles, el grupo en el cual Jobs inspiraría su inusual sentido estético.

De joven Jobs era un hippy desaliñado bien conectado con el espíritu de su época; tomó algunos cursos definitorios sobre caligrafía en la Universidad Reed, de la cual desertó y más tarde hizo un viaje a la India, donde se acercó a la filosofía budista. Para entonces Jobs ya estaba familiarizado con el mundo de las computadoras. De regreso a casa, conoció al programador Steve Wozniak, con quien creó la primera Mac y más tarde la empresa Apple en el garage de su casa. En poco tiempo ambos se convirtieron en jóvenes ricos y Jobs en el gurú de la tecnología más carismático de su generación.

Con campañas publicitarias novedosas y un diseño elegante, las computadoras Mac trasladaron la tecnología de las computadoras de laboratorio a las casas, una fórmula copiada por su rival Bill Gates, en uno de los episodios más interesantes de la historia de la tecnología, pues fue entonces cuando un equipo desleal corrió a Jobs de su propia empresa. Este acontecimiento moldearía aún más la personalidad obstinada y perfeccionista de Jobs, y que da paso a las innumerables leyendas que se cuentan sobre él.

Más que una reflexión sobre el momento de la historia propicio para invención de nuevas tecnologías y la fundación de toda una industria, o una mirada crítica a una figura tan fascinante como polémica, el documental JOBS, dirigido por Joshua Michael Stern y protagonizado por Ashton Kutcher, se centra sobre la personalidad de Steve Jobs y hace una crónica de los momentos clave de su juventud hasta el periodo de la aparición del iPod. JOBS se basa en entrevistas con amigos y colegas, y recrea fielmente las locaciones que ya se conocen por medio de imágenes icónicas, como la de Jobs sentado en el piso de su primera mansión, abrazando una Mac, o la recreación de Jobs y Wozniak trabajando en el primer prototipo de su computadora en el garage de los padres de Jobs en Los Altos, California.

El guión de Matthew Whiteley explora una parte de la vida del empresario muy conflictiva: su relación con la pintora Chrisann Brennan, con quien procreó a su primera hija a finales de los 70. Jobs era un hombre de claroscuros, pero quizás ninguno de sus legendarios exabruptos como empresario se comparan con su reticencia, a los 23 años, por reconocer su paternidad. Aunque años más tarde estableció vínculos con su hija Lisa Brennan-Jobs, este episodio de patanería es imborrable en cualquiera de sus biografías y dan cuenta de un hombre contradictorio, que a la par de mantener la distancia con su pareja y la hija de ambos, tomaba prestado el nombre de ésta para usarlo como marca de uno de sus productos más importantes, la computadora Apple Lisa, producida en 1982.

A diferencia de The Social Network, la película que David Fincher dirigió en 2010 sobre Facebook, haciendo un recuento crítico de la fundación de esa red y de la personalidad antisocial y narcisista de su dueño Mark Zuckerberg, JOBS probablemente no se distanciará mucho de la narrativa ya conocida sobre la vida del fundador de Apple, y por el límite de tiempo no se incluirán algunos de los episodios más controvertidos del empresario, como el escándalo sobre las condiciones infrahumanas a las que están sometidos los trabajadores de la empresa que ensambla los productos Apple en Taiwán, Foxconn, y los casos de suicidio asociados a ellas.

JOBS se trata de un documental tradicional hecho a partir de una investigación documental y de entrevistas inéditas; independientemente de la nueva información que se pueda extraer de ellas, la película ofrece un relato visual de los años formativos de este personaje único y de su sorprendente vida.

OTROS DOCUMENTALES SOBRE STEVE JOBS
Existen al menos media docena de películas sobre la generación de programadores y emprendedores que fundaron la industria de la computación en los 80. Desde The Machine That Changed The World (1992) hasta The Pirates of Silicon Valley (1999), estos documentales dan cuenta del papel importante de Steve Jobs, pero sólo en relación con sus compeditores principales, como Bill Gates. En Triumph of the Nerds (1996) se puede observar el carisma y la capacidad de persuasión de Steve Jobs en una larga entrevista con él. Más centradas en su persona son:

- Steve Jobs: iChanged the World (2011). Producido para el británico Channel 4, este documental se centra en la figura de Jobs como una historia de éxito con testimonios de colegas y entrevistas donde el californanio ofrece consejos y reflexiona sobre su carrera.
- Steve Jobs One Last Thing (2011). Este documental transmitido por la cadena PBS continúa con la narrativa de Steve Jobs como genio e innovador, y se basa también en testimonios de allegados a él.
- Steve Jobs, Billion Dollar Hippy (2011). Producido por la BBC, este documental va más a fondo sobre el contexto de la California hippy en la que creció Jobs y en qué tanto influyó ese ambiente a su éxito.


Actualmente se prepara la versión de Aaron Sorkin –guionista de The Social Network, The West Wing y The Newsroom, entre otras–, basada en la biografía autorizada de Steve Jobs, escrita por Walter Isaacson y que además de los testimonios de colegas y rivales, cuenta con entrevistas a profundidad con Steve meses antes de su muerte, así como su esposa y sus hijos. Es posible que el tratamiento de Sorkin vaya más a fondo del resto de documentales enlistados y aborde las prácticas poco escrupulosas de las grandes corporaciones como Apple.  

Jul 17, 2013

Mood Indigo, Michel Gondry

Mood Indigo, Michel Gondry

El éxito internacional de Eternal Sunshine of the Spotless Mind (2004) estableció al francés Michel Gondry como uno de los directores con los abordajes visuales más inventivos de su generación. Junto con Spike Jonze, Todd Solondz, Paul Thomas Anderson, David Fincher o Mike Mills, el estilo de Gondry es resultado de su temprana formación en la dirección de videos musicales y campañas de publicidad. En estos primeros trabajos es donde Gondry comenzó a experimentar con técnicas visuales como la imagen congelada, flashbacks y diseños digitales o hechos a mano y con cierta torpeza intencional, como los monstruos infantiles del video Human Behavior de la cantante Björk, muestra temprana del motivo de toda la obra del francés: una exploración de lo onírico.

Estos primeros rasgos autorales eran más notorios más en la duración corta y la inmediatez de esos medios, como se puede apreciar en casi todos los videos de Björk y algunos de Lenny Kravitz, Massive Attack, The Black Crowes o Daft Punk. Valiéndose de un acercamiento casi “lo-fi” a su diseño visual, y donde la intención era alejarse lo más posible de la representación realista, su colaboración con el guionista Charlie Kaufman en Human Nature y Eternal Sunshine […] resultó en películas donde la visualidad potenciaba enormemente la historia. En el caso de Eternal Sunshine, el protagonista descubre una manera sencilla e inmediata de borrar su memoria, como si se tratara de hacerlo con una cinta VHS. Gondry logró trasladar este argumento aparentemente simple a una visualidad que mostraba el universo emocional del personaje principal.

Postales de Oniria
El borramiento de la memoria, así como sus complicadas consecuencias en la vida afectiva del personaje protagonizado por Jim Carrey, hicieron de esta película un clásico instantáneo entre la crítica especializada y las audiencias masivas por igual. En The Science of Sleep (2006), Gondry profundiza en el área de los sueños, directamente relacionados con los anhelos románticos de su protagonista (“Stéphane”), a quien le cuesta trabajo distinguir el sueño de la realidad. Con un guión del propio Gondry, la realidad y los sueños son dos mundos separados al inicio de la película, pero pronto la primera comienza a ser invadida por las alucinaciones hipnogógicas de Stéphane, en lo que podría denominarse una comedia romántica onírica, donde las imágenes en su mente son materializadas con recursos mínimos, como trozos de cartón, polaroids o rollos de celofán.

Gondry ha manifestado que los recursos materiales mínimos (y los retoques digitales que dan esa impresión) son de enorme importancia para su estética onírica (“la magia está frente a la cámara”, dijo en una entrevista), que además tiene un gran componente de ingenuidad. Las películas de Gondry remiten inmediatamente a la imaginería de los libros ilustrados para niños, con sus canoas bordadas sobre océanos, “estudios de sueños” hechos con cartones de huevo, o las nubes de dulce de algodón cercadad por el techo de un departamento…

El minimalismo naif que caracteriza a Gondry se puede observar en su comedia de 2008 Be Kind, Rewind, un homenaje a su cine formativo y a la tecnología de las cintas magnéticas; mas en su película de 2011, The Green Hornet, el estilo de Gondry aparece más discreto entre las secuencias de persecusiones. En The We and the I (2012), Gondry optó por un planteamiento realista, casi documental y con actores no profesionales, para representar el trayecto diario en autobús de un grupo de adolescentes del Bronx. La simpatía y falta de condescendencia y de juicios morales sobre el tema de la adolescencia, tan plagado de clichés, le merecieron críticas muy favorables en el festival de Cannes.

Mood Indigo
Aunado a sus documentales, adaptaciones de cómics y su incursión en el mundo del arte contemporáneo, Gondry regresa este 2013 a lo que mejor sabe hacer: dar forma a los sueños. Mood Indigo se basa en la novela L’ecume des jours (Boris Vian, 1947), y es la historia de una relación que se ve afectada por una extraña enfermedad que padece la novia (Audrey Tatou): le está creciendo un lirio en el pulmón. El marido, inventor de oficio, tendrá que enfocar su ingenio en combatir la enfermedad mientras la tragedia acecha.

La puesta en escena de Gondry es familiar: un mundo paralelo, concretamente Paris en el futuro o, más bien, fuera del tiempo, donde los automóviles parecen tanto del pasado como del futuro y la arquitectura es tan reconocible como extraña. Alrededor de la pareja todo parece desmoronarse, literal y figurativamente. Para esta historia que vacila entre el surrealismo y la ciencia ficción, el francés se ha valido de su estética minimalista hecha a mano, creando secuencias que remitirán inmediatamente a Eternal Sunshine y The Science of Sleep, con sus componentes de romanticismo, angustia, melancolía y ensoñación en porciones semejantes y en la forma de artilugios visuales como la animación hecha a mano, tomas en reversa, dimensiones de los personajes que varían de acuerdo a sus estados emocionales y marionetas gigantes patinando junto a humanos.

Aunque Gondry da un sentido de atemporalidad o de suspensión en el tiempo a esta historia de amor, no se aleja completamente de la ambientación parisina de los 40, por lo que a diferencia de sus películas más conocidas, Mood Indigo tiene un componente de clasicismo que aporta sobriedad al tono travieso con que Gondry ha contado los pesares de sus personajes en películas previas. Esta decisión tiene que ver con que Mood Indigo no sólo es su retorno al estilo que le distingue, sino que se trata de la película más sombría de su filmografía.  

Más postales de Gondry
- Tokyo! Interior Design (2008). En este cortometraje, Gondry comparte espacio con Leos Carax y Bong Joon-ho para contar historias sobre esa ciudad. La de Gondry es una adaptación del cómic de la escritora y dibujante inglesa Gabrielle Bell, “Cecil and Jordan in New York”. Interior Design es una mirada cercana a una pareja de creadores que se establece en Tokio, y a las dificultades de la convivencia diaria. Hacia el final de la historia, la chica se convierte en parte de la decoración. En el mundo de Gondry, esta es una descripción 100% literal.

- The Thorn in the Heart (2011). Como en The We and the I, el documental se presta como el género en el que mejor simpatiza Gondry con sus personajes. El francés se trasladó a su pueblo natal para centrarse en la historia de su carismática tía, Suzette. Esta historia personal le mereció una función especial en el festival de Cannes del 2009.
 




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