MTV o la
televisión moldeó la música
El primero de agosto MTV cumple 30 años de
transmisión. La próximamente treintañera Music Television ha pasado de canal de
videos musicales a franquicia trasnacional y en el camino, ha moldeado una
paradoja: el acercamiento a la música popular en el último tramo del siglo XX
fue… visual.
Escuchar viendo
Bob Pittman y John Lack, fundadores de MTV,
probablemente nunca previeron el efecto que tendría su canal en la industria
musical, más allá de una mera plataforma masiva de promoción. Los que sí sentenciaron el futuro próximo
serían The Buggles y el primer videoclip transmitido a primera hora de la
madrugada: Video Killed The Radio Star, en lo que pronto se convirtió en un
fenómeno cultural que impactó no sólo la esfera de la música transmitida por
radio, sino el cine y la moda.
Esta simbiosis audiovisual ha tenido en tres
décadas algunos momentos definitorios:
Thriller, de
Michael Jackson
Jackson no sólo pavimentó la presencia negra
en un canal que transmitía, casi sin excepción, videos de músicos blancos.
Primero con Billie Jean, y más tarde con Thriller, la historia de horror
escrita por Rod Temperton y producida por Quincy Jones, que visualmente fue extendida a un
cortometraje para el canal de videos.
Situado en la década del 50, esta pequeño
musical de 14 minutos presenta una narrativa que significó toda una ruptura en
tiempos, temas y géneros del aún joven videoclip. El progreso de una cita
amorosa a una estilizada historia de horror en la que Jackson se convierte en
zombie, le significó al cantante y a la televisora numerosos premios y
ganancias millonarias, pero más que nada, la inserción en el imaginario
colectivo como uno de los momentos más importantes de la época.
Masificación de lo
“alternativo” y cabida de lo experimental
Sin duda Thriller abrió paso a una serie de
cambios importantes –aunque no sustanciales- dentro de la televisora. Su
vocación industrial nunca estuvo en cuestionamiento: la rotación ad nauseum de un reducido número de
grupos y solistas masivos en su programación principal, y de modo secundario,
en horas de madrugada, pequeños pero significativos espacios para músicos mucho
menos conocidos y otros contenidos que para entonces resultaban innovadores en
la televisión de paga.
120 Minutes se transmitió de 1986 a 2000, y
por él desfilaron innumerables grupos que salieron de los círculos “subterráneos”
del rock. Durante sus dos horas
semanales, su segmento de espectadores vio a nombres que de otra manera no
hubieran conocido, sobre todo más allá de las fronteras norteamericanas: Hüsker
Dü, The Jesus & Mary Chain, Pixies, The Replacements… y ese grupo que borró la línea entre lo
“subterráneo” y lo masivo: Nirvana y Smells Like Teen Spirit.
Menos conocido que 120 Minutes era MTV Buzz,
un programa asociado con el Channel 4 de Gran Bretaña y dedicado a presentar
manifestaciones audiovisuales aún más desconocidas. A altas horas de la noche,
Buzz presentaba collages de reflexiones remezcladas de William S. Burroughs,
Dennis Hopper, Genesis P-Orrigde y Ofra Haza, entre otros, sobre los motivos
posmodernos de entonces. Buzz sería el capítulo más atrevido de una televisora
que pronto presentaría otra metamorfosis.
De canal a
franquicia
La diversificación de contenidos que la
televisora ha tenido desde los 90 la ha llevado a una crisis de identidad,
particularmente desde que el videoclip dejó de tener prominencia en la
programación, para ceder paso a los reality shows. MTV se convertía a paso
acelerado en una franquicia que abría sucursales en Europa, América Latina y
Asia. Del 2000 a la fecha, la televisora se ha convertido en productora de
dramas supuestamente realistas que hoy se multiplican y transmiten en varios
canales, y cada vez de manera más tangencial, presenta videos musicales.
En la lógica de la industria musical, no
sorprende que ahora internet esté cerca de matar a la estrella del video: las generaciones
que nacieron de los 90 en adelante son nativos digitales para los que el
televisor es un artefacto del paleolítico. Para seguir siendo comercialmente
viable, la televisora se ha tenido que fragmentar aún más y contar con una
presencia en la red que no es para nada monopólica, sino que cuenta con vasta
competencia. Eso, y el anuncio de que rescatará
viejas recetas como 120 minutes, pueden significarle más aliento. Lo que
es difícil de discutir, a la luz de 30 años, es su carácter icónico.